Expedición al Carapunco (3.940 msnm) 2 de abril de 2026

Por nuestros compañeros: Nadia Magdalena Díaz y Antonio Edgardo Andrade

Relato: Nadia y Edgardo

Memoria que vuela alto…

Testigos de los frutos de un proyecto del pasado

que hoy está más presente que nunca.

Ayer, 2 de abril de 2026, una fecha profundamente significativa para nosotros, los argentinos, es la fecha en la que conmemoramos a nuestros veteranos y caídos en Malvinas. En una salida organizada casi de manera espontánea junto a Edgar, decidimos ascender al cerro Carapunco.

Y fue allí, en esas mismas montañas donde tiempo atrás ardían los pastizales, donde hoy, el cielo nos regaló una imagen imposible de olvidar: un espectáculo conmovedor, de esos que erizan la piel y llevan a la emoción más profunda. Vimos 17 cóndores en vuelo y 4 posados sobre las piedras.

Para nosotros, no fue solo un espectáculo natural. Fue vida. Fue un mensaje.

Ser parte de la Asociación Argentina de Montaña ha agudizado nuestros sentidos y nuestra forma de percibir la naturaleza. Nos permitió experimentar en carne propia aquella célebre frase de El Principito: “Lo esencial es invisible a los ojos”. Nos abrió la puerta a un mundo apenas conocido, que luego, guiados por conceptos fundamentales y por la invaluable experiencia en el Parque Nacional Aconquija, de la mano de la Dra. Daniela Cano, nos formamos, tanto en lo teórico como en lo práctico, convirtiéndonos en guías de sitio y observadores de flora y fauna. Más que títulos, son aprendizajes que transformaron profundamente nuestra manera de ver y habitar esta casa común: el mundo.

Fue maravilloso comprobar que el cóndor no solo volvió: resiste, sobrevive y habita nuevamente nuestras cumbres, junto a muchas otras especies.

En ese majestuoso vuelo también están presentes quienes creyeron en aquel proyecto, quienes caminaron cerros, dialogaron con respeto, enseñaron y aprendieron.

Hoy, como miembros de la Asociación Argentina de Montaña, sentimos la necesidad de traer a la memoria este camino recorrido.

Porque la AAM no es solo montaña, ni técnica, ni desafío. Es también compromiso, educación, comunidad y cuidado. Es comprender que las montañas no son un simple escenario, sino fuente de vida para los pueblos.

Revalorizar este proyecto es reconocer a quienes lo hicieron posible. Y es, sobre todo, una invitación:

  • A no olvidar
  • A retomar
  • A seguir sembrando conciencia

Porque cuando se cuida la tierra, la tierra responde.


El proyecto mencionado: “Incendio Cultural”

Hay proyectos que no terminan: quedan en silencio, esperando el momento justo para volver a ser nombrados.

Entre los años 2020 y 2021, bajo la presidencia de Nicolás Kusnezov, la Asociación Argentina de Montaña concretó un proyecto profundamente transformador, gestado en 2019: “Incendio Cultural”.

Este consistía en la formación de pobladores que serían designados como “Vigías de la Pachamama”, con la ambiciosa meta de convertirse en uno de los proyectos ambientales más importantes de la historia moderna de Tucumán.

En aquel entonces, las cumbres calchaquíes enfrentaban problemáticas urgentes: por un lado, los incendios de pastizales de altura; por otro, menos visibles a nivel provincial, la matanza de pumas mediante cebos envenenados.

Encontrar soluciones era un verdadero desafío. Las consecuencias eran profundas: deterioro del suelo, pérdida de biodiversidad y la persistencia de prácticas que, aunque nacidas de la necesidad, generaban graves impactos en el ecosistema.

Fue entonces cuando la AAM comprendió algo esencial: el cambio no podía imponerse, debía construirse junto a las comunidades.

Se inició un trabajo paciente, respetuoso y comprometido con pobladores, jóvenes y caciques. Se escuchó, se dialogó y se enseñó. Se compartieron conocimientos técnicos y se valoraron los saberes ancestrales.

Se habló de la tierra, pero también de la Pachamama.

En ese proceso surgieron profundas paradojas, reflejo de una realidad compleja:

  • Animales considerados sagrados dentro de su cosmovisión eran también cazados para alimento y medicina.
  • El cóndor, símbolo de vida y espiritualidad, moría envenenado sin que se comprendiera el impacto de estas prácticas.
  • El puma era perseguido por atacar el ganado, sin advertir que la acción humana —como los incendios— había alterado su hábitat y sus fuentes de alimento.

Aquí aparece una clave fundamental: no era maldad. Era desconocimiento.

A través de encuentros y charlas con representantes de comunidades originarias, se explicó que la quema no mejora las pasturas, sino que empobrece el suelo y el ecosistema. Se visibilizó el daño sobre la flora y la fauna.

También se abordó una problemática silenciosa pero devastadora: el uso de cebos envenenados para proteger el ganado, que terminaba afectando a especies fundamentales como el cóndor.

Muchos no conocían estas consecuencias. Y cuando el conocimiento llega, algo empieza a cambiar.

El camino no fue sencillo. Hubo resistencias, barreras culturales, limitaciones económicas y hasta una pandemia. Pero, aun así, se logró sembrar algo profundo: conciencia.

Incluso se pensaron alternativas concretas y sostenibles, como el acompañamiento estatal con forraje en épocas críticas, entendiendo que prevenir siempre será más humano —y también más económico— que reparar.

El tiempo pasó, los proyectos cambiaron. Pero la semilla quedó.

Y cuando la tierra se recupera… la vida vuelve.

Y nosotros somos testigos.

“Un incendio cultural”: https://aamtuc.org/2019/08/28/un-incendio-cultural/

Reunión de Coordinación para preparar a los Vigías de la Pachamama, en la Asociación Argentina de Montaña el 17 de abril de 2021: https://aamtuc.org/2021/04/19/reunion-de-coordinacion-para-preparar-a-los-vigias-de-la-pachamama-en-la-asociacion-argentina-de-montana-el-17-de-abril-de-2021/

Capacitación de los “Vigías de la Pachamama” 15 y 16 de mayo de 2021: https://aamtuc.org/2021/05/22/capacitacion-de-los-vigias-de-la-pachamama-15-y-16-de-mayo-de-2021/

¿Es posible que convivan el Puma el Cóndor y las Ovejas en nuestras montañas?: https://aamtuc.org/2021/06/01/los-vigias-de-la-pachama-y-la-experiencia-viva-de-su-compromiso-y-capacitacion/