Por nuestros compañeros: Ana Belén Moya, María Eugenia Cancino, Guadalupe Viñuales, Ana Florencia Paz, Joaquín Vázquez García y Miguel Mostajo
Relato: Miguel Mostajo
Hay viajes que comienzan mucho antes de dar el primer paso.
Este fue uno de ellos. Nació de una charla simple, entre compañeros, de esas que empiezan con un “¿y si vamos?” y terminan convirtiéndose en un sueño compartido.
“La Ciudacita”… un nombre que sonaba lejano, mítico, casi inalcanzable. Y sin embargo, ahí estábamos, animándonos a ir a buscarla.
No todos pudieron ser parte. La vida, con sus tiempos y obligaciones, hizo que algunos quedaran en el camino antes de empezar. Y fue entonces cuando la responsabilidad quedó en manos de un soñador, que no quería dejar pasar esa gran oportunidad, y lo que era una idea entre varios se transformó en un compromiso.
Organizar, gestionar permisos del Parque Nacional Aconquija, armar cada detalle… tareas invisibles que también son parte de la montaña.
A continuación, se describe lo realizado, por los 6 miembros participantes de dicha expedición, que, esperamos, sirva de guía y recomendación, para visitantes que puedan recorrerla en el futuro.
Dia 1: Viernes 20 de Marzo
Por cuestiones laborales, se decidió partir desde Tucumán (capital) a hs 17, con destino a Santa María, para hacer la primera noche.
Se tomó esa decisión, con la idea de tener un buen descanso, y estar lo más cercano posible, al punto del comienzo de la senda, en el Puesto “El Tesoro”.
El viaje comenzó sin estridencias, como suelen empezar las cosas importantes. Esa tarde, camino hacia Santa María, estaba contenida por esa ansiedad contenida y la sensación de que algo grande estaba por suceder.
Llegamos a las 20hs, aproximadamente, al Camping Municipal de Santa María.
Dia 2: Sábado 21 de Marzo
Salida desde Santa María a hs 7y30. Destino: “El Tesoro”.
Nos dirigimos por la ruta 40, hacia el sur, hasta la intersección, con la ruta 47, pasando el poblado de Punta de Balasto.
La ruta 47, es una ruta de ripio bien consolidado y en buen estado de conservación, se recomienda transitar con precaución.
Transcurridos, aproximadamente 7km, se hace un desvío hacia la izquierda tomando otro camino que nos lleva a El Tesoro.
Esta ruta sigue siendo de ripio, pero en estado no muy bueno, con piedras sueltas y un par de badenes, que con vehículos bajos, chocan en la zona baja, se recomienda vehículos altos.
Llegada a El Tesoro, 8y45 hs.
Tramo 1 : El Tesoro – Piedra Pintada
Luego de los saludos con la familia Escudero, a las 9y30hs, aproximadamente, se comienza la caminata hacia el primer campamento en Piedra Pintada.
El Track indica una longitud de aproximadamente 10km y un desnivel positivo de 1150mts.
Al comienzo, la senda está algo marcada, lo que no dificulta tanto el andar, pero luego de recorrer un tramo, nos encontramos con la senda con mucho acarreo, y luego muy cerrada con predominancia de arbustos con espinas, que nos dificulta el paso.
Luego de recorrer 4km, aproximadamente, se encuentra un pequeño bosque de imponentes cactus y restos de pircas, que tal vez, en alguna época, fueron usados como cercos o corrales, para contener animales o para delimitar espacios.
Al llegar al Kilómetro 7, aproximadamente, recién nos encontramos con una vertiente de agua, parada obligada para refrescarnos, reabastecernos de agua y reponer energías, ya que la jornada transcurría en un día cálido y con algo de humedad.
Finalmente, siendo las horas 17hs, aproximadamente, llegamos al campamento 1, luego de cargar agua y tomar unos mates en el arroyo, próximo al campamento.
El lugar de acampe está ubicado en una zona plana, despejada de malezas y piedras, lugar para colocar al menos 5 carpas chicas, lo que hace que el descanso de la primera jornada, sea cómodo y muy gratificante.
Este primer campamento no fue solo descanso. Fue alivio. Fue gratitud.
Dia 3: Domingo 22 de Marzo
Tramo 2: Piedra Pintada – Campo Colorado: Luego de un descanso reparador, noche cálida a pesar de estar en los 3600msnm, nos despertamos a las 6hs y luego de desayunar y preparar todo, comenzamos la caminata a las 7hs.
Se trata de la jornada más dura de marcha, con una distancia de 8,6 km, lo que nos llevaría unas 10 horas aproximadamente de duración, en donde debemos llegar al abra a unos 4800msnm, (límite Oeste y entrada al PNAconquija), para luego descender a los 4600msnm, para hacer campamento en Campo Colorado.
Dejamos atrás los arbustos espinudos y acarreos interminables, para adentrarnos en una zona más árida, la senda se encuentra marcada, pero no dejamos de contrastar con el track, ya que en varios lugares, yacen algunos desvíos que no quisimos explorar.
Luego de unos 4km, aproximadamente, siendo las 11y40hs, y a una altura de 4400msnm, nos encontramos con un arroyo que corre paralelo a la senda y que nos permite hacer una parada para refrescar el paso.
Un Km más adelante, a los 4550msnm, emerge una vega con agua cristalina, lugar que observamos como un posible lugar de acampe, para el regreso.
Los próximos 1,2km, transcurren por la senda bastante transitable y despejada, con paisajes que cambian a cada metro y con una elevación de 200mts, aproximadamente, que nos iba adelantando que lo más duro llegaba en cualquier momento.
Faltando aproximadamente 800mts, por fin divisamos el abra, ese escollo a los 4840msnm. Ese punto donde todo cuesta, donde cada paso se gana, donde el cuerpo duda… pero el espíritu empuja. Llegar ahí, no es solo una cuestión de altura. Es un pequeño triunfo personal de cada integrante.
A las 15:30hs, aproximadamente, llegamos al abra, límite territorial entre las provincias de Catamarca y Tucumán, y la entrada a esta área Natural Protegida, también llamado “Abra del Inca”, en el filo de los Nevados del Aconquija.
Un cartel, nos recibe con la leyenda “Parque Nacional Campo de Los Alisos”, nombre original del área protegida, que se creó bajo la ley 24526, el 9 de Agosto de 1995, con una extensión de un poco más de 10000 hectáreas, que incluían las ruinas de La Ciudacita. En 2007, Parques Nacionales, anexó otras 7600 hectáreas más. Posteriormente, en 2018, fue sancionada la Ley 27451, en donde se crea el “Parque Nacional Aconquija”, con una extensión de unas 70000 Hectáreas.
En el abra, también se destaca un homenaje a Orlando Bravo, Doctor en Física y montañista, amante de estos paisajes y generador principal de la creación del Parque Nacional Campo de los Alisos, a través de la fundación Campo de los Alisos, fundada el 5 de setiembre de 1985.
Solo nos faltaba recorrer 1,5 km, descendiendo hasta los 4600msnm, para llegar al lugar de acampe.
La bajada no fue fácil, terreno poco consolidado y que con el cansancio acumulado y la ansiedad, los piernas pierden un poco de estabilidad.
Luego de seguir una vega, y dar una vuelta, a las 17hs, llegamos al campamento 2- Campo Colorado.
El lugar de acampe, es a orillas de una vega con agua cristalina, que tiene una suerte de terrazas, lo que hace que el lugar donde colocar las carpas, sean planos y cómodos.
Dia 4: Lunes 23 de Marzo
Tramo 3: Campo Colorado – Ciudacita – Campo Colorado: Nos despertamos a las 6hs, y luego de un breve desayuno, con mochilas livianas (solo agua, comida de marcha y abrigo), pero con una carga invisible: la expectativa.
A las 6y30hs, con linterna en la frente, partimos hacia ese lugar histórico, El camino, no es muy complejo, teniendo en cuenta que el lugar arqueológico, está bajando de nivel de cota (4400msnm).
La primera sensación que nos brinda el camino, es ser testigos de un amanecer diferente.
Ya con la claridad del día, se llega a ver que la senda está marcada y nos lleva directo al sitio, faldeando varios morros y cerros.
Luego de 4km, llegamos a los primeros recintos del sitio, varias pircas demarcan los posibles corrales y/o viviendas del sector. Restos de cerámicas, esparcidas por varios lugares, nos llaman a atención.
Siguiendo por un camino ancho y bastante marcado, llegamos al Patio Ceremonial. Entrando por lo que se la llamó la “Puerta del Sol”, nos recibe una apacheta, presumiblemente, levantada recientemente, con algunas muestras de visitantes, ya que se encontraba con mandalas y tiras de distintos colores.
El lugar es imponente, sus enormes Pircas que demarcan el patio ceremonial y su altar, hacen que sus visitantes, viajen en el tiempo.
Las pircas, los recintos, el patio ceremonial… todo hablaba de un pasado que todavía respira. Un lugar que no solo se visita, se siente. Se camina con cuidado, casi con reverencia.
Las densas nubes, no nos permitió visualizar el paisaje, y apreciar desde lo alto, el valle, ya que, entre otras cosas, se supone que el sitio servía también de lugar de vigilancia.
En ese encuentro entre historia, montaña y presente, fue imposible no sentir asombro, fue imposible no sentirse pequeño, y al mismo tiempo, profundamente agradecido.
Siendo las 10y30hs, decidimos emprender el regreso al campamento.
A las 13:30hs, llegamos al campamento almorzamos y desarmamos campamento para comenzar el regreso, sabiendo que el objetivo a vencer en el día sería cruzar el abra y acampar pasando esos fatídicos 4840msnm.
A las 15hs comenzamos la caminata y el tramo del ascenso al abra, se hizo notar.
Llegamos al abra a las 17hs y con un poco de viento, decidimos, sacar un par de fotos y seguir camino.
A las 18hs, habiendo recorrido casi 2km desde el abra, y descendido 200 y pico de metros, llegamos a orillas de una vega. Una nube oscura se aproximaba, dejándonos con menos visibilidad y con un poco de temor, por si nos traía agua, así que decidimos acampar en esa zona.
Dia 5: Martes 24 de Marzo
Tramo 4: Descenso Campamento a orillas de la Vega – El Tesoro: Después de pasar un poco de frío en la noche, pero, por suerte sin lluvia, el despertador sonó a las 5y30hs. Desayunamos, desarmamos campamento y comenzamos a caminar a las 6y30hs, con la idea de llegar a El Tesoro.
En el camino, el frío se hacía sentir. Luego del amanecer, el sol empezó a calentar y en la zona más árida nos esperaba, arbustos con espinas y acarreos interminables.
Finalmente a las 14y40hs, llegamos al puesto El Tesoro, donde la familia Escudero nos recibió muy amablemente .También se encontraban en el puesto unos guardaparques, del Parque Nacional Aconquija, que sorprendidos por la hora de nuestra llegada, nos consultaban cómo nos había ido y si cruzamos a alguien en el camino, a lo que respondimos que en estos 4 días de caminata, no nos cruzamos con nadie, solo con algunos guanacos y halcones.
Llegar nuevamente a El Tesoro, ser recibidos con calidez, intercambiar palabras con quienes cuidan ese lugar… fue como cerrar un círculo.
Volver siempre es distinto. Uno ya no es el mismo de aquel que empezó. Algo cambia. Tal vez no se puede explicar, pero se siente.
Hoy, al mirar hacia atrás, queda algo más que el recuerdo de un recorrido exigente.
Queda la gratitud por el grupo, por cada paso compartido, por cada silencio entendido, por cada esfuerzo que no fue en soledad.
Y queda el asombro. Porque hay lugares como “La Ciudacita”, que no solo se alcanzan con las piernas…sino también con el corazón.
Recomendación:
La expedición a Ciudacita es una caminata de “dificultad alta”, ya que no solo uno debe estar preparado físicamente sino también mentalmente.
Teniendo en cuenta que es una travesía de varios días, y que se asciende arriba de los 4500msnm, esto implica tener que cargar carpa, vestimenta adecuada, y comida para los días que dura la expedición, lo que significa que la mochila, también debe ser adecuada, para la caminata.
Se recomienda planificar esta travesía con tiempo, para tener un buen entrenamiento previo, para soportar las horas de caminatas diarias, con mochila pesada al hombro.
Agradecimiento especial a:
Rubén Goñi, que con su gestión, compromiso y ayuda desinteresada, nos empujó para que realicemos esta expedición
Fernando Carrizo, con sus conocimientos y experiencias, nos hizo viajar al sitio, antes de pisar la senda
Cynthia Pérez Mac-Gibbon , por la confianza depositada en este grupo, para dejar bien parado al club.
Nadia Diaz, que tuvo la paciencia de enseñar a llenar los formularios para presentar en el PNA .












