Expedición realizada del 05 al 06 de septiembre de 2026; por nuestros compañeros: Miguel Santucho, Cynthia Pérez Mac Gibbon, Miguel Mostajo, Rubén Goñi y Ramón (Rama) Salinas
Relato: Ramón (Rama) Salinas
Luego de varios meses sin subir a la montaña, venía en mi cabeza dando vueltas, organizar algo con amigos para hacer alguna subida y reconectar conmigo. Es una de las formas que tengo en Tucumán de tomar aire, volver al eje, salir del caos y recordar quién soy, cuál es mi propósito y muchas otras cosas que se aclaran cuando estoy mano a mano con la montaña, con todo lo que eso significa para mí. La relación que desarrollé con la naturaleza a lo largo de mi vida es muy profunda, hasta casi espiritual diría, ya que como mencionaba me aclara la mente y me permite conectar con algo más allá de lo material.
En este caso, me escribe Rubén, un día martes diciendo que iban al Bayo a hacer algunos trabajos. En ese momento no le confirmé porque tenía un compromiso, pero logré acomodarlo y pude sumarme al equipo para ser parte de ese Refugio, con las tareas de mantenimiento. Cabe aclarar que era la primera vez que iba a subir allí, así que me pareció un muy buen plan para ese fin de semana.
Salimos el sábado 5 de septiembre a las 5 am. Se sumaron Cynthia, Miguel Mostajo y Miguel Santucho. Desde muy tempranito arrancamos el día con muy buen humor mientras subíamos, pasando por Tafí del Valle hasta la Dirección de Recursos Hídricos, donde hicimos base para comenzar el ascenso.
Cargamos algunas herramientas en las mochilas y comenzamos la aventura. En la base nos encontramos con otros amigos del club (Rodo y Luis), que también estaban comenzando el ascenso hacia el Negrito por esa misma senda, hasta que un poco más adelante que nos separó el camino.
Disfruté muchísimo no solo la montaña y la buena onda de los compañeros con los que subimos, sino además el hecho de sentir que íbamos con una misión: la de hacer de este refugio un lugar mejor para todos. Eso fue como un extra de combustible para mi motivación por subir.
Luego de más de 6 horas de subida, parando en varios puntos de referencia (Piedra Llorona, Piedra Pintada, Piedra Cuadrada), llegamos al refugio a las 3 de la tarde aproximadamente.
Fue un poco decepcionante ver el estado lamentable en que lo encontramos. Mucha basura que otros montañistas dejan pensando que tal vez hay gente que se encarga de recogerla por ellos, o simplemente falta de conciencia (botellas de plástico, latas, comida, etc.). La puerta estaba entreabierta, por lo cual adentro estaba lleno de tierra.
Luego de un breve descanso nos pusimos manos a la obra y nos distribuimos el trabajo para hacer entre todos. Una de las cosas que hicimos fue cambiar la pendiente de la entrada al Refugio, creando una especie de “canal” para que el agua fluya por ahí y no ingrese al mismo, como ya pasó en otras oportunidades… fue un gran esfuerzo considerando la cantidad de piedras de todos los tamaños que hay bajo la superficie.
Se ajustaron las placas de caucho a la base de madera, pintamos la puerta y los carteles de Parques Nacionales – Valles Calchaquíes. Barrimos y ordenamos todo por dentro. Realmente quedó un lugar completamente distinto.
Una vez que terminamos los trabajos nos preparamos para dormir temprano. Estuvo bastante fresco esa noche.
Al día siguiente emprendimos el descenso cargando la basura que encontramos allí arriba. Demoramos unas 4 horas en bajar y en la base nos encontramos con un Tafí del Valle nevado que nos sorprendió con un paisaje tremendo. Era la primera vez que veía Tafí nevado, una belleza. Compartimos una merienda con los compañeros y antes del anochecer ya estábamos de regreso.
Espero que los próximos visitantes puedan no solo disfrutar del lugar, sino también mantener el orden, que es lo mínimo que podemos pedir. El refugio es un lugar hermoso y tenemos que cuidarlo entre todos. Suena obvio, pero lamentablemente hay gente que tiene este tipo de comportamientos cuando nadie los ve… somos hijos del rigor, como bien dice el dicho.
En fin, no quiero dramatizar. Quiero recordar este viaje como una gran oportunidad que tuve para aportar mi granito de arena y hacer de estos espacios que afortunadamente tenemos para el uso de todos, lugares un poco mejores.
Muchas gracias a los compañeros de viaje por la buena onda, por la gran disposición para ayudarnos entre todos y por reírnos y mantener el humor en todo momento
Fotos y videos de Cynthia






Fotos y videos de Rubén











Fotos y videos de Miguel Mostajo




